Hay momentos en los que pensar más no ayuda.
El cuerpo sigue en tensión, la mente no para y cuesta salir de ese estado.
Esta sesión es un espacio para soltar sin tener que explicar, analizar o entender.
A través del trabajo energético, tu sistema empieza a regularse, bajando el nivel de activación y permitiendo que el cuerpo entre en calma.
No es un proceso mental, es una experiencia que se siente.