Nuestra mente funciona a través de patrones que se crean con el tiempo.
Muchos de ellos actúan en automático, influyendo en cómo interpretas lo que te pasa y en cómo reaccionas.
La reprogramación mental te ayuda a hacer consciente esos patrones para poder transformarlos.
A través del trabajo energético, tu sistema empieza a regularse, bajando el nivel de activación y permitiendo que el cuerpo entre en calma.
No es un proceso mental, es una experiencia que se siente.